“México integra la lista de los países que han incrementado las cifras de personas que se suicidan, principalmente en los grupos vulnerables como niños de 10 y 14 años de edad y jóvenes”, dijo Ana María Chávez Hernández, presidenta de la Asociación Mexicana de Suicidología A.C.
En el marco del “segundo Foro Nacional sobre la prevención del suicidio”, Ana María Chávez, explicó que en un estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud, el incremento del suicido es del 71 por ciento, sin embargo en ciertos grupos de edad como mujeres hay un incremento de más del 300 por ciento.
“A pesar de que México no integra la lista de los principales países con el mayor número de suicidios en el mundo, el incremento en ciertos grupos de edad es el más alto del mundo, principalmente en los grupos de jóvenes y niños”.
De acuerdo a información que la presidenta de dicha asociación dijo que en base a datos del INEGI 2005, los estados que tienen mayores casos de suicidios son Veracruz, Jalisco, Guanajuato, Distrito Federal, seguidos de Tabasco, Chihuahua, Sonora y Campeche, hablando del 5.9 al 9.4 por ciento de cada mil habitantes.
Al respecto, Ana María Chávez dijo que son diversos factores que determinan que las personas decidan quitarse la vida, entre ellos se encuentra la transición que la sociedad tiene en estos momentos.
“Por un lado, la familia se configura de forma distinta, hay menor número de hermanos que es un factor fundamental para que los niños aprendan estrategias de negociación, resolución de conflictos, tolerancia a la frustración, capacidad de demora”.
También, explicó que ahora la familia ya no cumple las funciones de educación y protección que anteriormente fungía, ahora ya han desaparecido las reuniones y convivencia más frecuente con la familia extensa, impactando en la conformación de las relaciones interpersonales del niño.
“Según estudios y en orden, el niño adquiere información y educación primero a través del Internet, después de los medios de comunicación, amigos, maestros y al final por medio de los padres o familia, en el país, son los últimos en tener un impacto real en la información que el joven o niño adquiere”.
Por ello, la presidenta de dicha asociación dijo que para evitar que las cifras sigan en aumento como hasta hoy, se debe iniciar con información para dar a conocer la noticia del fenómeno, reconocer qué está pasando y tomar conciencia de los números en incremento.
“Iniciar a crear la preocupación de la comunidad y el esfuerzo conjunto de organismos gubernamentales y civiles para empezar a capacitar a la ciudadanía de cómo saber detectar a una persona en riesgo suicida y cómo atenderla”.
Aunó que la gran mayoría de los que cometen suicidio consumado anteriormente avisaron o dieron señales de que lo iban a hacer, sin embargo las personas cercanas a ella no lograron leerlas adecuadamente pensando que era un chantaje, era broma y no se le dio la credibilidad y magnitud al problema.
Ana María Chávez explicó que algunas de las señales que se envían son verbales, manifiestas o encubiertas como frases “ya no quiero vivir”, “pronto no estaré aquí”, “ya no tendrán que preocuparse por mí”, en caso de niños hay berrinches, molestia, enojo, trastorno de sueño, y en jóvenes los cambios de humor repentinos, pérdida de interés en sus gustos y pasatiempos, entre otras.
Por ello, la presidenta de la asociación destacó la importancia de atender este problema social en el que toda la sociedad son protagonistas, directa o indirectamente relacionados y la importancia de reconocer que en el país, la cifra va en aumento, y uno de los esfuerzos en conjuntos es precisamente el segundo foro nacional.