Recientemente República Dominicana sufre una pandemia por una extraña: leptospira, una de las enfermedades que son transmitidas de los animales a los seres humanos, de igual forma se contagia de mamíferos a otros mamíferos, a través de una bacteria. Los muertos en aquel país fueron 29, otros graves y 400 infectados oficialmente. Tras una fuerte tormenta que inundó barrios pobres, las ratas huyeron y con ellas la leptospira salió Incluso las autoridades se volcaron con soluciones inmediatas como la distribución de raticida y una curiosa: la colocación de gatos para ahuyentar a los roedores.
El peso del esfuerzo recayó en las fuerzas armadas que organizó un grupo de 400 de sus miembros para labores de saneamiento y prevención tras las fuertes lluvias que sacudió a República Dominicana.
La bacteria habita en condiciones de suciedad y putrefacción, por eso es que en desastres naturales, como huracanes o inundaciones, suele proliferar esta enfermedad. El evento suscitado en Tabasco podría ser un foco para que la leptospira ataque a los damnificados. El asunto de la leptospira se ubica en la orina y sangre de ratas, gatos y perros, sobre todo de las primeras, que son las incubadoras primarias de la bacteria.
Debido a su habitat, la orina de los roedores adquiere infecciones y ésta al diseminarse en comida de humanos y animales, infecta.
En los mercados públicos donde la concentración de verduras, carne, frutas y demás alimentos es grande, las ratas husmean y suelen orinar en ello, así cuando la persona consume jitomates mojados con el líquido de los roedores, puede enfermarse. De igual manera, los veterinarios recomiendan que las croquetas de los caninos no se compren sueltas —sino en paquete sellado— porque, la mayoría, está infectada de leptospira y los perros pueden adquirirla y retransmitirla a sus amos. Los médicos de animales, también son propensos a padecer leptospirosis, pues si un gato está contagiado, le toman muestra de sangre para diagnosticar el mal y el veterinario llega a pincharse con la aguja, seguro contraerá la enfermedad.
La leptospira suele confundirse con gripes severas y hepatitis, a la que se asemeja en que ambos padecimientos afectan a los riñones. Al evacuar, la orina del enfermo de leptospira es con sangrado o naranjosa y el tratamiento es largo y costoso, además de que requiere cuarentena.